
Mako | Suede Onix
El Oxford es la forma que menos concesiones hace. Cordones, costura cerrada, silueta que no improvisa. El Mako toma esa disciplina y la baja al terreno — la suela crepe reemplaza la rigidez que el Oxford siempre cargó sin que nadie se lo pidiera.
Cuero seleccionado, cortado en líneas rectas que no buscan sorprender. La construcción cerrada mantiene el orden visual del Oxford clásico; la suela hace todo el trabajo que antes hacía el disimulo.
Negro sin pulir. El suede onix absorbe la luz distinto según la hora, y la suela crepe —clara, densa, con relieve propio— es el único quiebre cromático que el zapato necesita. No hay más contraste que ese.
El negro que no busca brillar.
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Mako | Suede Onix
El Oxford es la forma que menos concesiones hace. Cordones, costura cerrada, silueta que no improvisa. El Mako toma esa disciplina y la baja al terreno — la suela crepe reemplaza la rigidez que el Oxford siempre cargó sin que nadie se lo pidiera.
Cuero seleccionado, cortado en líneas rectas que no buscan sorprender. La construcción cerrada mantiene el orden visual del Oxford clásico; la suela hace todo el trabajo que antes hacía el disimulo.
Negro sin pulir. El suede onix absorbe la luz distinto según la hora, y la suela crepe —clara, densa, con relieve propio— es el único quiebre cromático que el zapato necesita. No hay más contraste que ese.
El negro que no busca brillar.
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El Oxford es la forma que menos concesiones hace. Cordones, costura cerrada, silueta que no improvisa. El Mako toma esa disciplina y la baja al terreno — la suela crepe reemplaza la rigidez que el Oxford siempre cargó sin que nadie se lo pidiera.
Cuero seleccionado, cortado en líneas rectas que no buscan sorprender. La construcción cerrada mantiene el orden visual del Oxford clásico; la suela hace todo el trabajo que antes hacía el disimulo.
Negro sin pulir. El suede onix absorbe la luz distinto según la hora, y la suela crepe —clara, densa, con relieve propio— es el único quiebre cromático que el zapato necesita. No hay más contraste que ese.
El negro que no busca brillar.























